Algunos de los mayores éxitos de la historia se produjeron después de una palabra de estímulo o de un acto de confianza por parte de una persona querida o un amigo fiel.
Sino hubiera sido por una esposa confiada, (Sophia), tal vez no habríamos tenido entre los grandes nombres de la literatura el de Nathaniel Hawthorne, cuando Nathaniel, un hombre acongojado, fue a su casa a decirle a su esposa que era un fracaso y que lo habían echado de su trabajo en la aduana, ella lo sorprendió con una exclamación de alegría.
- ¡Ahora puedes escribir tu libro! - dijo triunfante.
- Sí - repuso el hombre con vacilante aplomo - y de qué vamos a vivir mientras lo escribo?
Para su gran sorpresa, ella abrió un cajón y sacó una cantidad considerable de dinero.
- De dónde sacaste eso? - exclamo él.
- Siempre supe que eras un hombre de talento - le dijo -. Sabía que algún día escribirías una obra maestra. De modo que cada semana, del dinero que me dabas para la casa, ahorraba un poco. Tenemos suficiente para un año entero. De su confianza y su fé salió una de las novelas mas importantes de la literatura norteamericana: La carta escarlata.
MICRO-REFLEXIÓN:
"Todos los días mi Padre Dios me da un regalo de amor y yo respondo: ¡Gracias mi Señor, yo también te amo!".
No hay comentarios:
Publicar un comentario